
En este mundo hay muchas calles. Calles externas como las de Caracas o las de Tokio o las de Londres o Singapur. O las internas, las que están dentro del alma.
Un blog es una calle que puede ser recorrida de un sólo golpe: pequeña y angosta: larga y amplia: viceversa.
Un blog es una calle de miradas que transitan en busca de algo puramente entretenido o enternecedor. Si, una calle donde se puede ver al final el horizonte. Y tú estás inmóvil tratando de divisar lo que dijo.
Y es una calle llena de aceras, de gente, de restauranes, de olor, de piel, de mundo.
Ante todas esas miradas que se cuelan en un blog percibo algo: rotros y cuerpos que han vivido y no dejan de hacerlo como yo.
Mi blog es una calle en que pueden incluso los sueños recorrer lo más indecible...La calle se ha hecho a partir de algo y tú no puedes evitar seguir ahí.
Hermoso...
ResponderEliminarHe llegado aquí por casualidad y lo que voy leyendo me gusta.
Un saludo
Ana